Buena parte del tiempo no somos conscientes del impacto que provocamos sobre el medio ambiente con nuestro consumo diario de energía, que además incide directamente en nuestro bolsillo.

Para cambiar esto y adquirir nuevos hábitos de consumo energético responsable, te explicamos algunos trucos muy sencillos que te permitirán economizar en tus próximos recibos.

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Un consumo responsable de energía te ayudará a ahorrar recursos y dinero. ¿Te apuntas?  © iStock

Ahorra con estos 5 hábitos de consumo responsable de energía

1. Las plantas

¿Te gustan las plantas? Entonces, decora tu jardín o tu balcón con especies autóctonas: se adaptarán mejor al clima y necesitarán menos agua. Además, siempre que te sea posible procura regar a última hora de la tarde: así no se evaporará el agua por efecto del sol. Y si cubres las macetas con guijarros, conseguirás un bonito efecto decorativo y reducirás todavía más la evaporación.

Si tienes jardín evita plantar césped en todo el terreno. Puedes sustituir buena parte con piedras decorativas y otros elementos que no precisan agua. Invierte en un sistema de riego que proporcione agua directamente a las raíces: tendrás que regar menos y tus plantas tendrán mejor salud. Agrúpalas según su necesidad de agua y abona con estiércol vegetal, porque ayuda a mantener la humedad. ¡Haz la prueba!

2. El agua caliente

La temperatura del agua es uno de los factores que más agua nos hace derrochar: mientras esperamos a que se caliente antes de ducharnos podemos llegar a gastar más de 100 litros, por lo que una excelente idea es llenar el cubo de fregar o la regadera para aprovechar el agua que se ha perdido. Aislar las tuberías de agua caliente también es una excelente opción para evitar pérdidas de temperatura, y así reducirás el gasto tanto de agua como de energía.

Un buen hábito de consumo responsable de energía es utilizar programas de lavado que requieran temperaturas bajas siempre que te sea posible. El programa “eco” del lavavajillas, a 50º, te irá bien en prácticamente cualquier ocasión. Y con lavar la ropa entre 40º y 60º también es más que suficiente, siempre teniendo en cuenta que si las prendas no están muy sucias bastará con el programa de agua fría. ¡Lo notarás!

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3. La cocina

Una forma de ahorrar bastante en energía es cambiar algunos de tus hábitos en la cocina. Por ejemplo, tapa siempre las ollas y las sartenes: reducirás la energía necesaria para calentar en más de un 25%. Si utilizas ollas a presión, estarás ahorrando hasta un 50%, y lo mismo sucede con el horno: procura no abrirlo hasta que sea totalmente necesario para evitar que se enfríe y no lo utilices para descongelar o recalentar comida.

Del mismo modo, plantéate instalar la nevera lejos de los fogones y del horno para que no se caliente y gaste más energía en volver a enfriarse y ten la puerta abierta el mínimo tiempo posible. Otro truco excelente para consumir de manera responsable es dejar que los alimentos se descongelen poco a poco dentro de la nevera, porque así ese frío sirve para mantener la temperatura. ¿Tenías eso en cuenta?

4. La iluminación

Las bombillas de luz cálida gastan muchísima más energía y tienen una vida mucho más corta que las de bajo consumo. Apuesta por estas últimas y estarás ahorrando en energía y en dinero, aunque sean algo más caras.

Otra opción muy interesante es instalar un sistema de iluminación por sensores de movimiento, especialmente en las zonas “de paso” como los pasillos o las escaleras. Así evitarás gastar luz si se quedan encendidas. Y en los exteriores, decántate por las soluciones solares: notarás mucho el ahorro.

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5. La calefacción

Si tienes calefacción en casa, procura evitar que las ventanas estén abiertas mucho rato si está encendida: para ventilar bastará con 10 o 15 minutos. Además, es muy importante que la fuente de calor no esté tapada por cortinas o muebles, así el calor podrá propagarse con facilidad por las diferentes habitaciones.

¿Quieres algún consejo extra? ¡Ahí van!

  • Evita dejar electrodomésticos en standby.
  • Apuesta por electrodomésticos de clase A.
  • Utiliza un salvapantallas negro para el monitor de tu ordenador.
  • Ajusta la potencia eléctrica que tienes contratada a tus necesidades reales.
  • Si haces reformas, instala un doble acristalamiento en lugar de una doble ventana.

Si pones en práctica estos consejos de consumo responsable de energía, verás cómo notas la diferencia en la factura a final de mes. ¡Y el planeta te estará eternamente agradecido!

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