Aunque no existe una fecha para conmemorar el Día del Niño Hospitalizado, la fortaleza, la perseverancia y la resolución de salir adelante de todos los niños y las niñas que pasan por esta situación merecen un digno reconocimiento, ¿no te parece?

Cuando se enfrentan a una enfermedad, independientemente de su gravedad, los peques la afrontan de forma casi literal: al no tener claros los alcances de la situación que viven, es como si pensaran que están ante el obstáculo de un juego que deben salvar antes de regresar a casa, y como tal lo asumen.

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En la infancia no racionalizamos la enfermedad ni la trasladamos a otros campos de la vida, al menos no en el mismo grado en que lo hacemos los adultos. Los niños y las niñas simplemente viven ese momento y enfocan todas sus energías en salir del trance que supone estar hospitalizados. En algunos casos, su ímpetu es toda una lección de vida. Y hoy, queremos adentrarnos un poco en su lucha. ¿Nos acompañas?

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Día del Niño Hospitalizado: cuentos para comprender y sanar

Los profesionales de la salud que cuidan a los niños y las niñas hospitalizados no solo deben emplearse a fondo para atender sus necesidades, sino que su labor exige una segunda tarea: hacer más llevadera su estancia en el hospital, pues muchos de ellos no alcanzan a comprender del todo la situación en la que se encuentran.

Los padres son un gran apoyo. En ellos recae la principal responsabilidad de que los niños y niñas comprendan el momento al que se enfrentan, aunque, claro está, sin caer en los dos excesos más comunes: la ansiedad o el engaño.

Un buen recurso para hacer más llevadera su estancia en un hospital es la ficción, concretamente los cuentos infantiles que retraten situaciones en las que puedan identificarse. ¡En este post te traemos tres de ellos!

1) Samanta, el pez manta

Escrito por Raquel González y Ana María García, este cuento narra la historia de una niña, Samanta, que debe someterse a numerosas pruebas médicas mientras está en el hospital. Sin embargo, dichas pruebas tienen nombres de animales: almeja (aparato para medir el oxígeno), pulpo (encefalograma), pez vela (ordenador donde se recogen los datos) y estrellas de mar (bandas para el tórax), entre otros. Un punto de vista diferente, con guiños animales, para ver de otra forma la realidad del hospital.

2) Arturo, el pequeño canguro

Arturo es un canguro travieso y alegre. Pero un día, en la escuela, le pide a su profe que le explique por qué a su hermano pequeño han tenido que dejarlo en el hospital después del parto. La maestra recurre al ejemplo de las frutas que brotan antes de tiempo. Es un buen relato para ayudar a los hermanos mayores a entender los nacimientos antes de tiempo y el proceso por el que deben pasar los bebés prematuros.

3) Rosalinda y Domingo, la jeringa y el jeringo

Narrado por un personaje llamado Don Hospital, este cuento personifica cada uno de los implementos quirúrgicos con los que se atiende a los niños en su estancia en los hospitales: las tijeras, el algodón o los termómetros, entre otros. La idea del relato es hablar a los niños del dolor de los tratamientos con una dosis de humor.

4) El doctor Arcadio, un fonendo muy sabio

Este original texto acerca a los niños a uno de los aparatos que más temor les genera: el fonendoscopio. En él se narran las virtudes de Arcadio, el personaje que encarna este aparato, y se ayuda a los niños a familiarizarse con él.

En España, el Día del Niño Hospitalizado se celebró por primera vez el 13 de mayo de este año, fecha en la que varios años antes se había emitido la resolución de los Derechos del Niño Hospitalizado ante el Parlamento Europeo. Sin embargo, a nivel mundial aún no existe una conmemoración oficial. ¿Empezamos desde aquí, y con la colaboración de todos, a dar mayor visibilidad a esta realidad? Como siempre, ¡contamos contigo!

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