La infancia es la edad ideal para adquirir hábitos y costumbres sanas. En esta etapa, los niños y niñas aprenden comportamientos, actitudes, gestos y posturas que en buena medida definen su carácter y su personalidad. Lo que se aprende en estos años difícilmente se olvida. Los niños y niñas son, recordemos, como un libro en blanco. ¡Y los padres y educadores, unos pinceles que les dejarán huella!

El reto de muchos padres y madres es fomentar en ellos y ellas valores básicos de calidad de vida y pautas para alcanzar niveles óptimos de bienestar físico, mental y psicológico. Enseñárselos es la mejor manera de prevenir problemas de salud. Pero, ¿es posible hacerlo de forma consciente?

Educación para la salud

El paso previo a cualquier hábito saludable debe ser la creación de un clima propicio. Es decir, los padres y madres deben allanar el terreno sirviendo como ejemplo e incorporando otras conductas que acompañen el cambio que quieran generar en sus hijos e hijas. De esta manera, el hábito pasará de un terreno abstracto a otro real.

Consejos de educación para la salud para los más pequeños

Sin embargo, una vez el terreno está preparado, es preciso no dejar de lado unos cuantos consejos:

  • Emplea tácticas positivas. O lo que es lo mismo, no uses la palabra “no” cuando se trate de generar cambios en los niños y niñas. No prohíbas ni reprimas. Es una estrategia que suele arrojar pocos resultados. Por el contrario, piensa siempre en positivo.
  • Objetivos realistas. Los padres y madres tienen las mejores intenciones para sus hijos o hijas. Pero debes tener presente que las tuyas sean realistas, es decir, fáciles de alcanzar para todos los miembros de tu familia. Las rutinas no resisten giros bruscos. Lo ideal es que empieces por uno o dos cambios y luego, una vez hayan sido asimilados, añadas otros tantos.
  • Crea una cultura del hábito. Los cambios no se materializan hasta el momento en que se experimentan. Y para experimentarlos hay que vivir en ellos. Haz que el niño o niña interiorice el cambio y se sienta parte de él. Haz que viva en el cambio. De lo contrario, creerá que se trata de algo puntual y no se lo tomará del todo en serio.
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¿De qué hábitos saludables estamos hablando?

Además de la disposición al cambio y el entorno, debes tener en cuenta que hay otros factores que determinan la adopción de un hábito cuando se trata de niños y niñas. A veces es cuestión de las capacidades o de su temperamento. Otras, simplemente, se relaciona con la edad y los retos que la nueva actividad le plantea en su día a día. ¡Ten en cuenta este punto!

Las tres áreas más frecuentes para generar costumbres sanas en los niños y niñas son: el juego, la alimentación y el estudio. Te hablamos de ellas:

 1. El juego o la actividad física

  • Organiza salidas familiares al aire libre. Haz que participe en algunas de las tareas.
  • Destina un par de horas a la semana para que realice una actividad física.

2. Alimentación

  • Las frutas son una buena opción. Encuentra el momento y la temporada ideales.
  • Motívalos para que prueben alimentos nuevos y sanos.
  • Fija un horario para las comidas. Trata de seguirlo por lo menos en una de ellas.

3. Actividad escolar

  • Ayúdales a crear un horario de estudios. Les hará más organizados y disciplinados.
  • Fomenta en ellos y ellas la lectura: cuentos, historias, comics, audiolibros, etc.
  • Negocia con tu hijo o hija los tiempos que dedica a ver la tele o al uso de otros dispositivos.

En el post de hoy te hemos dado algunas pautas prácticas que puedes aplicar desde ya mismo. No afirmamos que sea fácil, pero es cierto que una vez definamos los valores que queremos transmitir a nuestros pequeños, solo se trata de crear unos hábitos que los contengan y de actuar en consecuencia. ¡Tu ejemplo es, siempre, la lección más eficaz! ¿Tienes otros métodos que suelen funcionar? ¿Por qué no nos los cuentas? ¡Entre todos sumamos valor!

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