Los estereotipos de género son aquellas ideas o creencias arraigadas en la sociedad relacionadas con cuál es o cuál debería ser el rol de los hombres y las mujeres. No tienen ninguna justificación científica o demográfica y, por lo general, se dictan de forma inconsciente. ¿Cuántos serías capaz de enumerar?

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De este modo, se caracterizan porque atribuyen rasgos, actitudes, comportamientos y patrones a cada uno de los géneros, los cuales son compartidos por mucha gente y, por lo tanto, forman parte del imaginario de una determinada comunidad.

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¿Por qué existen los estereotipos de género?

Los estereotipos de género adquieren fuerza en función de la cantidad de personas que los comparten, convirtiéndose en ideas difícilmente refutables, y que solo pueden ser corregidos o desmontados con herramientas como la educación.

Pueden ser negativos, positivos o neutros, pero en cualquier caso marcan los roles y el desempeño tanto de los hombres como de las mujeres desde la infancia, generando en muchos casos situaciones de desigualdad y discriminación. ¡Los hay de todas clases!

Por ejemplo, socialmente, a los hombres se les vincula con cualidades como la valentía, el carácter dominante, la racionalidad, la fortaleza o la eficacia, entre otras. A la vez, la figura femenina es sinónimo de sustantivos como la fragilidad, la inestabilidad, la sumisión, la dependencia, la falta de control de sí misma, la pasividad o frivolidad.

Este tipo de ideas se repiten con tanta frecuencia y determinación, que al final acaban por ser aceptadas de forma natural por los miembros de una sociedad, limitando de paso muchas otras opciones de desarrollo personal por fuera de dichos estereotipos. Pero hay más cosas que queremos contarte… ¡Sigue leyendo!

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Cuatro ejemplos de estereotipos de género

Para que entiendas mejor de lo que te estamos hablando, a continuación queremos presentarte algunos ejemplos concretos de estereotipos de género que en algún momento todos hemos escuchado. Presta atención; quizá tú también los repitas y aún no seas consciente de ello:

  1. «Fíjate, ella aquí y sus hijos en casa»

Rosa María Calaf es una de las protagonistas del  vídeo ‘A mí también‘ , en el que junto a otras mujeres como Cristina Cifuentes, Eva Amaral, Elena Valenciano, Leticia Dolera o Carmen García de la Cueva denuncian experiencias de machismo cotidiano.

En el caso de la periodista, cuenta cómo ha sido cuestionada por su decisión de no tener descendencia y recuerda las veces que ha escuchado cómo juzgaban a sus compañeras. “Fíjate, esta aquí jugándose la vida y sus hijos en casa”.

  1. «La maternidad impide que las mujeres se centren en su trabajo»

Si esto sucede, no es por la maternidad en sí misma sino por las condiciones laborales y sociales. Nos referimos, por ejemplo, al tipo de leyes que intentan regular estas circunstancias y a su alcance y eficacia. A lo mejor deberíamos empezar por elaborar marcos legales más justos y con verdaderas garantías para una conciliación real de estos dos aspectos. También existen otros factores como la mentalidad: el volumen de hombres que solicitan bajas por paternidad es aún bajo porque aún existen muchos hombres que no quieren renunciar a su posición laboral. 

  1. «La mujer no tiene la suficiente autoridad para ocupar cargos directivos»

Numerosos ejemplos desmontan este estereotipo. Las mujeres han demostrado que tienen las mismas capacidades que los hombres para ocupar altos cargos y dirigir equipos. De hecho, en muchos casos han demostrado una gestión mucho más eficaz que los hombres en diferentes áreas o disciplinas. Otra cosa es que el sistema laboral limite su acceso a dichos cargos.

  1. «Los hombres modernos se dedican al hogar»

Los hombres deben dedicarse al hogar de la misma manera que lo hacen las mujeres. Esto no tiene por qué ser considerado como “moderno” o “actual”. Es simplemente igualdad de género. Calificarlo de cualquiera de estas formas le confiere un tono de extravagancia y rareza que evita que se le considere como lo que es: algo natural en la repartición de roles del hogar. 

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¿Qué hace Oxfam Intermón para combatir los estereotipos de género?

Una de las líneas de acción más visibles de Oxfam Intermón es la defensa de los derechos de las mujeres y la lucha contra las leyes, normas sociales y estereotipos que no permiten gozar de equidad de género. Para ello, impulsa cerca de 300 programas en diversos de los 90 países en los que interviene actualmente. ¡Te contamos algunos de ellos!

En términos generales, Oxfam promueve iniciativas de las que se benefician cerca de 22,2 millones de personas en todo el mundo, de las cuales más del 55% son mujeres que luchan por la igualdad, la independencia económica, el activismo social, el liderazgo, la prevención de la violencia y el respeto por sus derechos.

Para dar a conocer el trabajo que lleva a cabo en defensa de los derechos de las mujeres ha impulsado Avanzadoras, que muestra la labor de las mujeres comprometidas por contribuir al desarrollo social de sus comunidades en países como India, Guatemala, Colombia, Marruecos, Túnez, Somalia, entre otros.

Como ves, los estereotipos son construcciones ficticias que, aunque están bien arraigadas en nuestro imaginario colectivo y nuestro día a día, es posible combatir en pro de una sociedad más equitativa. ¿Cómo? Comenzando por la educación de nuestros peques y, sobre todo, a través de nuestro ejemplo. ¡Contamos contigo!

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