El calentamiento global es el mayor desafío medioambiental al que se enfrenta la Tierra en la actualidad. Tanto es así, que de no tomar medidas preventivas para frenar sus efectos negativos, a largo plazo estaría en peligro la supervivencia de las especies animales que la habitan, entre ellas, el género humano. ¿Cuesta creerlo, verdad?

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Aunque el término aparece cada vez más en medios de comunicación y otros escenarios de nuestro día a día, ¿aún desconoces en qué consiste dicho fenómeno y cuáles son sus implicaciones reales? Hoy, ¡lo explicamos!

porque se produce el calentamiento global

Lo cierto es que el calentamiento global ya es una realidad. Basta con echar un vistazo a algunos puntos del planeta —como por ejemplo los polos, las zonas desérticas, el nivel de ríos y océanos o los bosques, entre otros— para confirmar que de alguna u otra forma ya convivimos con sus efectos más devastadores. ¡Descubramos dónde se origina!

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Calentamiento global: conoce las 5 principales causas

Antes de mencionar las principales causas del calentamiento global, conviene aclarar que las variaciones en la temperatura terrestre es un proceso natural; es decir, se ha presentado desde hace miles de años como parte de su evolución. En este proceso se han ido alternando periodos glaciares con otros en los que la temperatura del planeta ascendía.

La novedad en el desafío al que nos enfrentamos ahora es que la acción del género humano durante los últimos dos siglos ha acelerado dicho calentamiento y ha provocado un deterioro sin precedentes desde que se realizan mediciones de este tipo.

Es en estas causas artificiales en las que vamos a poner el foco, pues son las que mayor incidencia tienen en el aumento de las temperaturas terrestres. ¿Tienes idea de cuáles son dichas causas? Aquí te presentamos las 5 más importantes:

1. Aumento de los gases de efecto invernadero

La excesiva actividad industrial que se ha registrado en el mundo a partir de la Revolución Industrial es la principal causa del calentamiento global. La gran mayoría de los procesos de este tipo liberan una enorme cantidad de gases de efecto invernadero que, una vez en la atmósfera, deterioran la capa de ozono y, a la vez, exponen a la Tierra de manera directa a los rayos del sol.

El dióxido de carbono o CO2 es el gas más conocido de todos por ser el principal responsable de impedir la salida del calor en las capas bajas de la atmósfera; como nos confirman desde National Geographic  su producción ha aumentado unos 6 billones de toneladas métricas al año desde 1990, es decir, algo así como un 20%. También están el óxido nitroso y otros tantos derivados de la producción de electricidad. ¡Pero esta es solo la primera causa!

2. Quema de combustibles fósiles

Una buena parte de los gases de efecto invernadero se generan tras la quema de combustibles fósiles, es decir, todos aquellos que se derivan de productos como el carbón, el petróleo y el gas natural. Esto lo observamos, por ejemplo, en los grandes centros urbanos con la quema masiva de combustibles por los coches y otros medios de transporte pesado.

El efecto negativo de los combustibles fósiles es doble si tenemos en cuenta la contaminación del aire y los problemas de salud que se pueden derivar de esta circunstancia. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud calcula que en la actualidad existen cerca de 300 millones de personas en el mundo enfermas de asma, una cifra que aumentará proporcionalmente a la presencia sustancias nocivas en el ambiente. ¡Sigamos!

3. Deforestación de selvas y bosques

Se suele pensar que la deforestación de selvas y bosques solo genera efectos en los entornos más cercanos. Sin embargo, el daño que se genera es global. Los árboles tienen la facultad de convertir el CO2 en oxígeno a través del proceso de la fotosíntesis, con lo cual contribuyen a reducir la contaminación del aire. Pero si reducimos su número, la concentración de CO2 y de otros gases será mayor y, por tanto, aumentarán las temperaturas terrestres.

Los bosques y selvas aún cubren cerca del 30% de la superficie de la Tierra, pero cada año se pierde una extensión similar a la de países como Panamá. ¿Te contamos más?

4. Excesivo uso de fertilizantes

Los pesticidas, fertilizantes y demás químicos empleados en sectores como la agricultura y la ganadería son otra causa directa del calentamiento global. Todos poseen un alto contenido de óxido de nitrógeno, que es incluso más perjudicial que el dióxido de carbono. De ahí la necesidad de apostar por formas de cultivo y producción de alimentos más naturales. ¡Veamos el último!

5. Alta producción de residuos

La alta producción de residuos también favorece el calentamiento global. ¿De qué manera? Cuantos más residuos produzcamos a diario, mayores serán los niveles de gas metano en el ambiente, un elemento que se genera durante la descomposición de materiales en los vertederos. Además, consumir de forma masiva supone una mayor demanda, con lo cual las industrias aumentarán sus niveles de producción y, por ende, los niveles de gases de efecto invernadero liberados a la atmósfera serán mayores.

¿Qué puedes hacer tú para frenar el calentamiento global?

Frenar el calentamiento global requiere fundamentalmente medidas promovidas por altos organismos, gobiernos e instituciones de alcance mundial. Sin embargo, eso no quiere decir que todos nosotros y nosotras como ciudadanos no podamos aportar a este proceso. Todo lo contrario, existen distintas formas de hacerlo:

  • Reciclar diariamente

    Podemos controlar el nivel de residuos generados a diario si hacemos una adecuada clasificación de los mismos y si aprovechamos materiales, artículos o productos que hayan cumplido su primer ciclo de vida.

  • Cambiar a un modelo de consumo responsable

    Es importante saber cuáles son nuestras verdaderas necesidades como consumidores y consumidoras. No se trata de comprar porque sí; se trata de hacerlo con responsabilidad.

  • Participar en iniciativas de ciudadanía global

    También podemos formar parte de iniciativas locales, sectoriales o regionales que generen sensibilidad en la población e impulsen soluciones conjuntas para generar cambios positivos.

  • Adquirir productos de Comercio Justo

    En nuestro rol como personas consumidoras, podemos incidir en la disminución de gases de efecto invernadero si apoyamos iniciativas de consumo que no empleen productos químicos o artificiales y que, a la vez, contribuyan al desarrollo social de sus entornos, como el Comercio Justo

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Tienda de Comercio Justo de Oxfam Intermón © Pablo Tosco/ Oxfam Intermón

¿Estás a punto para empezar a aplicar todas estas medidas desde hoy mismo? Como ves, tú también eres parte de la solución para frenar el calentamiento global. Puedes hacerlo día a día con prácticas cotidianas y generando sensibilidad hacia este tema en quienes te rodean. ¡Que no pase un día más!

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