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Mientras la riqueza mundial alcanza cifras históricas, más de la mitad de la población global sigue atrapada en la pobreza. Esta desigualdad económica sin precedentes no solo es injusta, está empezando a debilitar las bases de nuestras democracias.
Pero… ¿y si pudiéramos hacer visible lo invisible? Con una intervención artística en Toledo junto al artista Eugenio Merino, queremos invitarte a mirar de frente la desigualdad. ¿Qué te parece?

Oxfam Intermón coloca una máscara hiperrealista de Elon Musk sobre el rostro de la estatua de Carlos V en Toledo. Foto: © Pedro Armestre / Oxfam Intermón
Una imagen dice más que mil cifras
Coincidiendo con el Foro Económico Mundial de Davos 2026, hemos colocado una máscara hiperrealista de Elon Musk sobre el rostro de la estatua de Carlos V en Toledo. El gesto plantea una pregunta incómoda: ¿estamos volviendo a una especie de neofeudalismo económico en el que unos pocos acumulan un poder casi absoluto?
Ahora el poder ya no está en manos de reyes absolutistas, lo tienen unos pocos superricos con una influencia desorbitada. No nos mandan desde sus castillos, sino desde los mercados financieros y pueden hacerlo porque controlan la tecnología y los datos. Lo más relevante de todo es que sus decisiones impactan en toda la sociedad.
El informe Contra el imperio de los más ricos, revela que en 2025 el número de milmillonarios superó los 3.000 por primera vez en la historia, mientras la persona más rica del planeta, Elon Musk, rebasaba los 700.000 millones de dólares. Todo esto, mientras un 28% de la población mundial sufre inseguridad alimentaria y la mitad sobrevive con menos de 8,3 dólares al día.

Foto: © Pedro Armestre / Oxfam Intermón
El arte como denuncia
Nuestra propuesta no es solo un gesto estético, sino una forma de visibilizar cómo la concentración de riqueza se traduce en poder político real. No se trata solo de desigualdad económica mundial, nuestras democracias corren peligro.
Como señala uno de nuestros informes sobre la concentración de la riqueza, los milmillonarios tienen hasta 4.000 veces más posibilidades de acceder a cargos de poder que una persona común. Esta brecha no solo genera pobreza, sino también desafección, polarización y fragilidad democrática.

Foto: © Pedro Armestre / Oxfam Intermón
Firma la petición
Apoya nuestro trabajo para poner límites al poder de los superricos y defender los derechos de todas las personas.
Un puente entre el pasado y el presente
La elección de Carlos V no es casual. Este emperador simboliza el poder absoluto del pasado. Superponerle el rostro de Elon Musk no solo conecta el ayer con el hoy, sino que nos enfrenta a la continuidad histórica de las estructuras dominantes.
Si en el pasado fueron las dinastías y los ejércitos quienes controlaban el mundo, hoy lo hacen las megacorporaciones, quienes poseen los datos y la capacidad de influir sobre gobiernos y leyes.

Fotos: © Pedro Armestre / Oxfam Intermón
Tecnofeudalismo: el nuevo rostro del poder
Este paralelismo es lo que algunos teóricos, como Cédric Durand, denominan tecnofeudalismo: una versión contemporánea del feudalismo, donde nuevos "señores" dominan los territorios digitales, la economía y, cada vez más, la política.

Eugenio Merino, artista visual encargado de crear la máscara. Foto: © Pedro Armestre / Oxfam Intermón
El arte también puede ser una forma de denuncia. En Oxfam Intermón seguiremos usando todas las herramientas a nuestro alcance para denunciar la concentración de la riqueza que acentúa las desigualdades y debilita nuestras democracias, porque creemos firmemente que otra realidad es posible.
