En los 10 primeros días desde el inicio del año, el 1% más rico del planeta ya había consumido el total de emisiones de carbono que le correspondería para todo 2026, si queremos limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ºC. Así lo revela un nuevo análisis de Oxfam Intermón, que también concluye que el 0,1% más rico superó ese umbral incluso antes: el 3 de enero.

Este dato no es una anécdota. Es un síntoma claro de que la crisis climática está profundamente ligada a la desigualdad: quienes más contaminan no son quienes más sufren las consecuencias.

¿Qué significa que el 1% más rico haya agotado su “presupuesto anual” de carbono?

Oxfam Intermón explica que el “presupuesto anual” de emisiones de carbono es el máximo de CO₂ que cada persona debería emitir proporcionalmente para poder lograr el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ºC.

Y el dato es contundente: el 1% más rico del planeta ya lo ha agotado en 10 días. En el caso del 0,1% más rico, ese límite se superó todavía antes, el 3 de enero.

Oxfam Intermón ha denominado este momento como “Pollutocrat Day”, para denunciar la responsabilidad desproporcionada de las personas ultrarricas en la aceleración de la crisis climática.

En España también ocurre: estas son las fechas

En España, el análisis refleja el mismo patrón. De mantenerse los niveles actuales de emisiones:

  • El 1% de las personas con mayor riqueza agotaría su margen anual de CO₂ el 16 de enero.
  • El 0,1% más rico ya lo habría consumido el 4 de enero.

“Hemos denominado a esta fecha ‘Pollutocrat Day’ para denunciar la responsabilidad desproporcionada de las personas ultrarricas en la aceleración de la crisis climática”, afirma Norman Martin, especialista en Políticas sobre Cambio Climático de Oxfam Intermón.

No son hechos aislados: es una brecha estructural

El análisis de Oxfam Intermón muestra que no se trata de casos puntuales, sino de una desigualdad sistemática en la emisión de carbono. En 2022:

  • Una persona del 1% con mayores ingresos emitió de media casi 15 veces más carbono que una persona perteneciente a la mitad de la población con menores ingresos.
  • En España, una sola persona del 0,1% con mayor riqueza generó 55 veces más emisiones que una persona del 50% con menores ingresos.

Estos datos muestran una realidad difícil de ignorar: mientras se pide a la ciudadanía cambios individuales, existe un grupo muy pequeño con una huella climática desproporcionada que empuja el planeta fuera de los límites seguros.

Impacto en las personas más vulnerables

Oxfam Intermón advierte de que esta desigualdad en emisiones tiene consecuencias globales graves. Según estimaciones, las emisiones generadas en un solo año por el 1% más rico provocarán 1,3 millones de muertes relacionadas con el calor antes de que termine el siglo.

Además, el daño económico acumulado por décadas de sobreconsumo de emisiones es enorme. Oxfam Intermón señala que los países de renta baja y media-baja podrían sufrir pérdidas que alcanzarían los 44 billones de dólares para 2050.

Mientras tanto, las personas que menos han contribuido a la crisis climática son quienes sufren con más dureza sus efectos: las comunidades de los países más empobrecidos y vulnerables, las comunidades indígenas y también las mujeres y las niñas.

Para limitar el calentamiento global, el 1% debe recortar un 97% sus emisiones

Si el mundo quiere mantener el objetivo de 1,5 ºC, Oxfam Intermón lo expresa de forma clara: el 1% más rico debería reducir drásticamente sus emisiones, en concreto un 97% antes de 2030.

“El cambio climático no solo calienta el planeta, también agrava las desigualdades. Urge que los gobiernos apliquen políticas redistributivas para proteger de los impactos a quienes menos tienen y actúen sobre los mayores contaminadores”, señala el portavoz.

Para Oxfam Intermón, los líderes mundiales tienen la responsabilidad y la oportunidad de encaminar al mundo hacia los objetivos climáticos y generar beneficios netos para las personas y el planeta.

Más allá de las emisiones directas: poder e influencia desproporcionados

El análisis también subraya que el impacto climático asociado al estilo de vida de las personas ultrarricas se refleja de manera extrema en la magnitud de sus emisiones.

Oxfam Intermón pone un ejemplo: en el caso de un multimillonario europeo, la huella de carbono generada durante casi una semana por el uso de aviones privados y yates de lujo equivale a la que genera una persona del 1% más pobre de la población mundial durante toda su vida.

El impacto también está en sus inversiones

Además, su papel como inversores en industrias altamente contaminantes amplifica el problema. Oxfam Intermón señala que, en promedio, cada multimillonario posee una cartera de inversiones en empresas que genera 1,9 millones de toneladas de CO₂ al año.

Y también en su capacidad de presión política

Las personas y corporaciones más ricas también concentran un poder e influencia desproporcionados. Como ejemplo, Oxfam Intermón recuerda que en la reciente cumbre de la COP en Brasil, el número de representantes de lobbies de empresas de combustibles fósiles fue de 1.600 participantes, superando a los miembros de cualquier delegación nacional excepto la del país anfitrión.

“Debemos denunciar estas prácticas y el poder descomunal de los superricos. Su inmensa riqueza les ha permitido ejercer una influencia injusta sobre el diseño de políticas y debilitar las negociaciones climáticas”, añade Norman Martin.

Soluciones: qué pide Oxfam Intermón a los gobiernos

Oxfam Intermón pide a los gobiernos que ejerzan presión a las personas ultrarricas para que reduzcan sus emisiones y que garanticen que quienes más contaminan asuman su responsabilidad.

Entre las medidas concretas propuestas se incluyen:

  • Redistribuir el esfuerzo en la reducción de emisiones según la huella de carbono y la capacidad económica.
  • Aumentar los impuestos sobre los ingresos y la riqueza de las personas superricas y apoyar activamente las negociaciones de la Convención de la ONU sobre Cooperación Fiscal Internacional para diseñar una arquitectura fiscal global más justa.
  • Aplicar impuestos a los beneficios extraordinarios de las empresas de combustibles fósiles.
  • En España, eliminar los subsidios a los combustibles fósiles e invertir en la protección de los colectivos más vulnerables a los impactos climáticos.

Oxfam Intermón señala además que un impuesto sobre los beneficios de los grandes contaminadores aplicado a 585 compañías de petróleo, gas y carbón podría recaudar hasta una cifra equivalente al coste de los daños climáticos en el sur global en su primer año.

“Es necesario construir un sistema que sitúe a las personas y al planeta en el centro. Un modelo basado en la sostenibilidad y la equidad es clave para afrontar la crisis climática y garantizar un futuro justo para todas las personas”, concluye el portavoz.

Te invitamos a firmar nuestra petición y apoyar nuestro trabajo para poner límites al poder de los superricos y defender los derechos de todas las personas.

Oxfam Intermón

En Oxfam Intermón trabajamos para denunciar cómo la desigualdad alimenta la crisis climática y para impulsar políticas que pongan límites a quienes más contaminan. Porque la pobreza tiene solución, y frenar el cambio climático también pasa por construir un modelo más justo, sostenible y equitativo para todas las personas.