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La retirada de Estados Unidos de tratados internacionales y el recorte masivo de su ayuda humanitaria están agravando la desigualdad, aumentando el sufrimiento humano y poniendo en riesgo décadas de avances globales, según denuncias de Oxfam.

Shaima Ali, refugiada de Sudán en Renk (Sudán del Sur) junto a su hija Fahima. Foto: Herison Philip Osfaldo / Oxfam.
Un retroceso histórico en cooperación internacional
La decisión de la administración Trump de retirar a Estados Unidos de 66 tratados e iniciativas internacionales, incluidos el Acuerdo de París y la Organización Mundial de la Salud, supone un ataque directo a los principios del multilateralismo y a la colaboración global para enfrentar crisis compartidas.
“Esta acción alimenta la desigualdad y tendrá repercusiones devastadoras durante años”, ha declarado Abby Maxman, presidenta y directora ejecutiva de Oxfam America. “Debilita décadas de cooperación internacional que ha sido clave para salvar vidas, apoyar comunidades y enfrentar los impactos del cambio climático”.
Lejos de ser una medida administrativa, esta retirada representa un avance hacia la oligarquía, protegiendo los intereses de los más ricos mientras expone aún más a las poblaciones vulnerables. Según Maxman, “en lugar de resolver problemas compartidos, esta decisión hace que las crisis globales sean más difíciles y costosas de abordar”.
Un niño podría morir cada 40 segundos hasta 2030
Las consecuencias de los recortes a la ayuda humanitaria no son abstractas. Oxfam estima que, si no se revierte esta tendencia, un niño o niña menor de cinco años podría morir cada 40 segundos de aquí a 2030. Solo en 2025, se prevé que más de 200.000 menores fallecerán a causa del colapso de los programas de asistencia.
El cierre de USAID y la paralización de los fondos destinados a ayuda humanitaria han dejado a millones de personas sin acceso a alimentos, agua potable, atención médica y otros recursos esenciales. Mientras tanto, las organizaciones en primera línea han tenido que cerrar programas o reducirlos al mínimo.
Historias que no se pueden ignorar
Desde Sudán del Sur hasta Siria, las historias que emergen tras estos recortes son desgarradoras. En Sudán del Sur, donde Oxfam Intermón opera desde hace años, los brotes de enfermedades transmitidas por el agua se multiplican, la amenaza de hambruna es inminente y las organizaciones humanitarias cuentan con una fracción de los recursos necesarios para responder.
En Siria, organizaciones socias de Oxfam Intermón como GOPA-DERD tuvieron que cerrar programas de apoyo educativo, terapias psicológicas, tratamientos médicos y ayudas a víctimas de violencia de género tras la suspensión de la financiación estadounidense. Miles de personas quedaron desprotegidas en un contexto de postguerra civil.
Maxman relató que ha conocido a mujeres y niñas en la República Democrática del Congo obligadas a recurrir al trabajo sexual o víctimas de violencia en entornos inseguros, todo por la falta de apoyo tras el cierre de programas humanitarios.
El colapso de un sistema ya saturado
Estas decisiones han desestabilizado aún más un sistema humanitario global ya sobrecargado. Muchas organizaciones clave que ofrecían servicios vitales tuvieron que cesar su actividad “de la noche a la mañana”, dejando a millones en una situación crítica. Incluso aquellos actores que no reciben fondos directos del gobierno estadounidense, como Oxfam America, se han visto afectados por la reducción de fondos a organismos internacionales con los que trabajan.
“Estamos viendo cómo se desmoronan años de progreso”, lamenta Maxman. “Más niños y niñas están sufriendo y muriendo por causas completamente evitables debido a estos recortes”.
Una frágil promesa de financiación
La reciente promesa de la administración Trump de destinar 2.000 millones de dólares a la ONU para ayuda humanitaria representa solo una fracción de lo que se ha recortado. Además, no se ha garantizado que se liberen más fondos ni cuándo. Mientras tanto, las necesidades humanitarias siguen creciendo.
En este contexto, Oxfam Intermón denuncia que proteger a las personas, reducir la desigualdad y actuar frente a la emergencia climática no puede ser una opción política. Es una responsabilidad urgente y moral.
Oxfam exige una respuesta firme y urgente
Oxfam hace un llamamiento a la próxima administración de Estados Unidos para que, desde el primer día, restablezca el compromiso del país con la cooperación internacional. Esto incluye reincorporarse al Acuerdo de París y a otras instituciones clave, y reinvertir en programas de desarrollo y ayuda humanitaria.
Además, instamos a los gobiernos estatales y locales de EE.UU. a actuar de forma valiente para reducir las emisiones y promover una justicia fiscal que obligue a las grandes corporaciones y fortunas a contribuir equitativamente. La justicia social y climática no puede esperar.
Compromiso firme desde Oxfam Intermón
En Oxfam Intermón seguimos apoyando a nuestras organizaciones socias en los países más afectados. No aceptamos fondos del gobierno estadounidense, pero nuestro compromiso con la justicia global, la igualdad y el acceso a derechos básicos sigue firme. Trabajamos para cubrir las brechas que estos recortes han dejado y seguimos presionando para que se restituya la financiación vital para millones de personas.
Creemos que la pobreza tiene solución, pero requiere responsabilidad política, cooperación y un enfoque centrado en las personas. Por eso, seguiremos alzando la voz ante las decisiones que comprometen vidas y derechos.
Te invitamos a firmar nuestra petición para defender la ayuda humanitaria.
Para consultar más información sobre los tratados internacionales y el rol de EE.UU., puedes visitar la web oficial de Naciones Unidas.