Cuando se acercan fechas clave, como puede ser la declaración de la renta, los impuestos aparecen de repente en nuestras conversaciones, cargados de cierta desconfianza.

Algunas preguntas que solemos escuchar son: "¿qué hace el Estado con nuestro dinero?" "¿realmente recibimos lo que pagamos?"

Pero ¿y si te decimos que los impuestos son una de las herramientas más potentes para lograr la necesaria justicia social?

¿Por qué un sistema fiscal justo es necesario?

 

Los impuestos son mucho más que una obligación

La palabra "impuesto" suele tener una connotación negativa. Y es es porque suena a obligación impuesta, a pérdida adquisitiva.

Sin embargo, los impuestos son contribuciones colectivas que permiten sostener el famoso “Estado de Bienestar”.

Gracias a ellos tenemos servicios como el alumbrado público, las carreteras, la educación, la sanidad, las pensiones, la cultura o la seguridad.

Un sistema fiscal justo no solo financia los servicios públicos, sino que también corrige desigualdades y garantiza derechos. Por eso, firma para exigir un sistema fiscal más justo: no más privilegios para unos pocos.

Te ponemos un ejemplo claro: si todas las personas tienen acceso a la misma educación pública, independientemente de su origen, estamos generando oportunidades más equitativas para todas las personas.

 

¿Qué es un sistema fiscal justo?

Consideramos justo un sistema fiscal cuando cumple 3 principios fundamentales:

  1. Progresividad: quienes más tienen, más aportan. Esto significa que el porcentaje de lo que se paga crece con la renta o con el patrimonio.
  2. Equidad: las personas en circunstancias similares pagan lo mismo.
  3. Suficiencia: se debe recaudar lo necesario para financiar todos los derechos sociales reconocidos por la ley.

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Cómo es la presión fiscal en España

España, por ejemplo, tiene una presión fiscal inferior a la media europea.

Esto implica que para tener un nivel de servicios públicos similar, habría que recaudar más impuestos.

Según datos de Eurostat, mientras la media de la Unión Europea ronda el 41,7 %, España se sitúa aldedor del 36,8%.

Esta diferencia refleja la necesidad de mejorar la recaudación, haciéndola más justa y eficiente.

 

Por qué es necesaria la redistribución de la riqueza

Un sistema fiscal justo es el que permite redistribuir la riqueza. Es decir, permite hacer que los recursos lleguen a quienes más los necesitan.

A través de impuestos se compensa la desigualdad de partida de las personas, y se asegura el acceso a derechos como la salud, la educación o las pensiones.

No se trata solo de recaudar dinero, sino de asegurar que todas las personas podamos vivir con dignidad.

 

Evasión fiscal y evasión de impuestos

Uno de los grandes problemas de los sistemas fiscales actuales es la evasión fiscal. Esto es la ocultación deliberada de ingresos o de patrimonio para no pagar impuestos.

Esta práctica, junto a la elusión fiscal (uso de vacíos legales para pagar menos) genera una gran injusticia: quienes tienen más recursos encuentran la manera de pagar menos, mientras que quienes trabajan por cuenta ajena no tienen escapatoria.

En España, se estima que se pierden decenas de miles de millones de euros al año por este motivo.

Luchar contra la evasión de impuestos es prioritario para lograr una fiscalidad justa y recuperar la confianza de la ciudadanía en el manejo de los recursos públicos.

 

Desmontando mitos sobre los impuestos

  • "El dinero está mejor en nuestros bolsillos": ¿y si, gracias a ese dinero, podemos acceder a una sanidad gratuita o a una educación pública de calidad que costaría mucho más si tuviéramos que pagarla de forma privada?
  • "Pagamos muchos impuestos": los datos muestran que la carga fiscal en España está por debajo de la media europea. Además, no todas las rentas pagan igual. Las rentas del trabajo tributan más proporcionalmente que las del capital.
  • "Los ricos ya pagan mucho": muchas personas con grandes patrimonios encuentran formas de pagar menos. En cambio, las personas asalariadas no tienen margen de maniobra: pagan según lo que ganan.
  • "Se gasta muy mal": siempre hay margen para mejorar la gestión, por supuesto, pero la gran mayoría del presupuesto público se destina a garantizar derechos como la salud, la educación o las pensiones. Lo que muchas veces falla es la visibilidad de esos beneficios tan necesarios.

 

¿Por qué hablar de fiscalidad también es hablar de derechos humanos?

No puede haber igualdad real sin un sistema fiscal que redistribuya la riqueza.

La salud, la educación o la vivienda son derechos que requieren de inversión pública. Sin impuestos, esos derechos solo estarían al alcance de quienes puedan pagarlos de forma privada.

Además, la política fiscal también influye en la igualdad de género. Por ejemplo, la "tributación conjunta" en el IRPF desincentiva el trabajo remunerado de muchas mujeres, perpetuando roles tradicionales.

Aplicar una mirada de género a los impuestos también es clave para avanzar hacia una sociedad igualitaria.

 

Una fiscalidad alineada con los ODS

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU también requieren de una política fiscal justa.

La meta 10.4 plantea claramente "adoptar políticas, especialmente fiscales, que logren mayor igualdad"

Esto incluye temas que van desde la lucha contra los paraísos fiscales, hasta los impuestos verdes que fomenten una economía más sostenible.

 

¿Qué podemos hacer como ciudadanos?

  • Exigir mayor transparencia en el uso del dinero público.
  • Apoyar propuestas políticas que promuevan un sistema fiscal progresivo y justo.
  • Informarnos sobre a dónde va el dinero de nuestros impuestos. Puedes usar herramientas como El valor de tus impuestos, el simulador de Oxfam Intermón.

Hablar de fiscalidad no es solo hablar de economía. Es hablar de cómo queremos que sea nuestra sociedad.

Los impuestos, bien gestionados y bien distribuidos, son una herramienta esencial para garantizar la igualdad de oportunidades, la justicia y la cohesión social.

En Oxfam Intermón trabajamos para poner fin a la pobreza abordando las causas estructurales que la provocan. Apostamos por un sistema fiscal justo como base de una sociedad donde todas las personas tengan los mismos derechos y oportunidades.

Porque sí, la pobreza tiene solución.