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Está presente cada mañana al levantarnos, en nuestras sobremesas, en una buena charla con un amigo o amiga e incluso en aquellos momentos en que decidimos relajarnos y olvidarnos del mundo. Pero… ¿somos conscientes de dónde procede ese café que nos acompaña en varios momentos del día? Probablemente sí, y como con el café, nos gusta hacer un consumo responsable de todos los productos que consumimos en nuestro día a día, pues nuestras decisiones de compra tienen un impacto muchas veces mayor del que pensamos.

Sin embargo, a veces podemos tener la sensación de que los productos de Comercio Justo son un poco más caros. Con el café por ejemplo, ¿estamos de verdad pagando más por cada taza que bebemos si lo comparamos con otras marcas que no son de Comercio Justo?

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Materia prima más cara y menor economía de escala

Es cierto que el coste final de los productos de Comercio Justo pueden encarecerse porque se paga un precio justo por la materia prima –el grano– a los productores, que son mayoritariamente campesinos locales. Con ello se elimina el círculo de la explotación tanto de las tierras como de las sociedades que viven en ella.

Por otro lado, como la producción se hace en mucho menor volumen, tampoco es posible aplicar economías de escala propias de grandes producciones. En este caso, cuanto mayor es el volumen de venta más fácil es reducir costes de producción y transporte de cada paquete de café.

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Menor margen

Estos dos factores de encarecimiento se compensan con un menor margen comercial. El margen (diferencia entre el precio al que vendo el café y el coste que me supone producirlo) en mercados de Comercio Justo es casi inexistente. Hay que tener en cuenta que el café se caracteriza por cotizar en el mercado mundial de materias primas, por lo que el precio del grano varía constantemente. El de Comercio Justo, sin embargo, se caracteriza por garantizar precios mínimos fijados a los productores y productoras así como relaciones comerciales a largo plazo. Es parte de la filosofía de sostenibilidad; en lugar de que el beneficio sea para el intermediario, se reparte mucho más entre éste y el productor de origen. 

Menor gasto publicitario

Se procura que el gasto publicitario de las marcas de café de Comercio Justo no sea excesivo. La lógica publicitaria de las organizaciones que lo comercializan gira en torno a la reducción de costes, para invertir todos sus beneficios en proyectos de desarrollo, microcréditos a productores cafeteros y otras formas de colaboración en terreno local.

La parte negativa de este hecho es que su capacidad de atracción de nuevos consumidores puede ser menor. Sin embargo, internet y las redes sociales han ayudado mucho, tanto en la eliminación de intermediarios como en la posibilidad de contar con medios de difusión y comunicación mucho más baratos. Y ahí tú también tienes un papel activo: compartiendo enlaces y experiencias puedes dar a conocer mejor estos productos.

El resultado, un precio competitivo

La popularización cada vez mayor del café de Comercio Justo está haciendo que más personas queramos cada día realizar un consumo responsable de este producto. Este factor reductor de precio, junto a los antes mencionados – menores costes estructurales, gasto publicitario y margen comercial – han logrado que el precio del café de Comercio Justo se acerque al del mercado convencional. Actualmente la diferencia está en menos de un 10%.

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Violet Byamigisha, campesina de la comunidad de Katenga (Uganda) recogiendo granos de café arábica. La Cooperativa Ankole agrupa a asociaciones de pequeñas y pequeños campesinos de la región promoviendo la producción de café para su posterior comercialización por medio del Comercio Justo. © Pablo Tosco / Oxfam Intermón

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Granos de café recién recolectados en Ankole, Uganda © Pablo Tosco / Oxfam Intermón

Hace quince años pagabas casi el doble por un kilo de café de Comercio Justo Hoy, pagas menos de un 10% más. Esto demuestra que con nuestras pequeñas decisiones de compra podemos causar un impacto muy positivo y que, con un poco de conciencia, podemos, entre todos, vivir en un mundo mejor.

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