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Campo refugiados Zaatari (c) Pablo Tosco

Campo refugiados Zaatari (c) Pablo Tosco

¿Qué es para ti ser invisible? No, no contestes ahora. Antes lee esta entrada.

Puede que el término invisible te recuerde a la famosa novela de ciencia ficción ‘El hombre invisible’, escrita por H.G. Wells en 1897, o al famoso personaje de la película ‘Memorias de un hombre invisible’ de 1992, que acostumbraba a vestir con gabardina, sombrero y gafas de sol. De hecho este personaje es parecido al que sale en el vídeo que tenéis a continuación.  Os invitamos a que le echéis un ojo.

Como habéis podido ver no es sobre el famoso personaje de la novela de Wells o de la película de lo que va este post, sino de 51 millones de personas que pertenecen a la tierra de los invisibles. Personas que son muy parecidas entre sí y a la vez muy diferentes. Diferentes como lo somos todos, con nuestra historia, nuestra vida, nuestra familia. Pero que se encuentran en la misma situación, una especie de limbo en el que sólo cabe esperar.

Su historia comienza con un desastre natural, una sequía, una hambruna, un conflicto armado… el abandono de su hogar y la llegada a una tierra más segura, normalmente un país vecino o un campo de refugiados. No nos suena desconocido, ¿verdad? Lo hemos visto muchas veces en las noticias. Sin embargo, lo que no vemos es lo que viene después.

Ante nuestros ojos desaparecen millones de personas por el simple hecho de que ya no son novedad y no son atractivos mediáticamente. Los conflictos se perpetúan. Por ejemplo, el 15 de marzo se cumplieron cuatro años  del inicio del conflicto en Siria. Un aniversario que nadie quiere celebrar, pero que hace que al menos una vez al año los 7,6 millones de desplazados internos y los más de 3,8 millones de personas que han huido a países vecinos se quiten la capa de invisibilidad y puedan decir: ‘¡Eh, seguimos aquí!’.

Dentro de lo que cabe Siria ha sido un conflicto más o menos visibilizado por ser un país que tenía una economía con ingresos medios, por su estratégica situación geográfica y intereses internacionales que ello suscita y más recientemente por las acciones terroristas que el Estado Islámico está realizando allí.

Sin embargo, ¿quién se acuerda de Sudán del Sur? ¿Acaso sabes que existe un conflicto en este joven país? Sudán del Sur nació en 2011. Era el país más joven del planeta y todos y todas teníamos muchas esperanzas depositadas en él. Durante más de 50 años, la guerra más larga de África, el norte y el sur de Sudán habían estado enfrentados. En 2005 se firmó el acuerdo de paz y en 2011 por referéndum se votó la separación del resto del país. Dos años duró el sueño. Ahora casi dos millones de personas viven alejadas de su hogar. Pero Sudán del Sur no interesa mediáticamente…

Y llegamos República Centroafricana quizá el conflicto más olvidado de los que hemos contado. Y es que en un país en el que la violencia ha tenido lugar de forma regular durante 50 años es difícil que un conflicto que estalló en 2012 tenga algo de repercusión. ¿Cómo es esto posible?

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Qué hace que una crisis sea mediática

¿Cómo es posible que muchas personas desconozcan que existen conflictos como los que hemos mencionado? Lo que hace que una crisis sea mediática es simple: todo depende del interés que muestren en ellas los ciudadanos y ciudadanas de otros países.

Por ejemplo, en Europa y Estado Unidos seguimos con interés y miedo las acciones del EI en Siria. Sólo la posibilidad de que se reproduzcan ataques terroristas en nuestro territorio, como ya pasó en París, o de que afecten a ciudadanos europeos, como en el ataque terrorista en Túnez en el que murieron 25 personas, entre ellas 20 turistas extranjeros,  hace que giremos nuestras cabezas hacia lo que allí está ocurriendo. Sin embargo, aún así, somos muy selectivos y seguimos sin ver a los refugiados y desplazados que viven la violencia y el miedo en primera persona todos los días.

Así que sí. Lo que hace que una crisis sea mediática somos nosotros y nosotras. Lo que hará que los 51 millones de refugiados y refugiadas que viven en el mismo planeta y que dependen de la ayuda humanitaria sean visibles es únicamente nuestra implicación.

No necesitamos que los medios de comunicación hagan el trabajo por nosotros. Hoy en día Internet permite que estemos a la altura de cualquier medio. ¿Te interesa la situación de los refugiados y refugiadas? Entonces difunde este post, comparte en Facebook y en Twitter los artículos y vídeos relacionados con ellos, dale a ‘me gusta’… En definitiva #hazlesvisibles.

 

Algunas caras conocidas ya se han sumado porque saben que su visibilidad es la visibilidad que pueden aportar a los refugiados y refugiadas. Sin embargo, te necesitamos a ti.

Ahora sí, dinos, ¿qué es para ti ser invisible? Comparte tu respuesta en redes sociales con el hashtag #hazlesvisibles y el link a la web ‘Tú salvas vidas’

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