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Cuidar el planeta es responsabilidad de todos, y hoy queremos hablarte sobre la sostenibilidad ambiental de nuestros hogares: con pequeños gestos cotidianos podemos hacer que nuestro impacto sobre el medioambiente sea mucho menor y, a largo plazo, esto puede traducirse en un ahorro de energía y de recursos considerable.

Y, aunque no lo creas, hay muchísimas cosas que puedes hacer para que la sostenibilidad ambiental de tu vivienda mejore. ¿Quieres descubrir cuáles son? ¡Vamos allá!

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10 consejos para mejorar la sostenibilidad ambiental de tu hogar

 ¡Conseguir un hogar respetuoso con el medioambiente no es tan difícil como parece! Hoy vamos a explicarte 10 puntos que puedes aplicar en tu hogar si quieres que la sostenibilidad ambiental deje de ser un deseo para convertirse en una realidad. ¿Las descubrimos?

  1. Aísla correctamente el techo, las paredes y el suelo. Esto es especialmente importante si vives en una planta baja o en una casa y no en un piso con altura, ya que el calor se escapará también por el suelo. ¿Quieres saber cómo aislar tu vivienda? Para tus paredes puedes utilizar sistemas secos de tabiquería, como el Pladur, la inyección de espuma aislante o los revestimientos de caucho. En el caso de las ventanas, es conveniente que sean estancas para que no haya flujos de aire y que tengan un acristalamiento doble. Por su parte, los suelos más aislantes son el parquet y el corcho, dos materiales muy cálidos, que logran por sí mismos temperaturas agradables. Existe también la opción de usar tarima en el suelo, que da un grado de aislamiento mayor.

  2. Sustituye las viejas bombillas por LED: son algo más caras, sí, pero duran muchísimo más y son menos contaminantes. ¡La inversión vale la pena!

  3. Coloca atomizadores en los grifos. De esta manera podrás ahorrar hasta un 50% de agua cada vez que abras el grifo de la cocina o de la ducha. Los atomizadores para grifos son unos pequeños dispositvos que se enroscan en las bocas de los grifos. Su apariencia es similar a la de un filtro de agua normal pero su diferencia es inmensa: una vez los instalas y abres el grifo, notas la misma presión de agua. Sin embargo, el agua que sale está mezclada con aire. Por ello, gastas de un 30% a un 50% menos. A final de mes notarás la diferencia, ¡y el planeta también!

  4. Los electrodomésticos, siempre con un rendimiento energético eficiente. Gracias a una directiva europea, todos los electrodomésticos deben mostrar una etiqueta que muestra la eficiencia energética de cada uno de los aparatos, lo que permite tener una comparativa rápida en el mismo punto de venta de su efciencia energética. Apuesta por los que tengan la categoría A en la etiqueta y huye de los E, F o G. Para el caso de aparatos de frío (frigoríficos, congeladores y combinados), existen dos categorías extras A+ y A++, que implican un menor consumo relativo, llegando a consumos inferiores al 30% de la referencia.

  5. Coloca ventanas de doble cristal: ahorrarás calefacción y también aire acondicionado. Y si colocas burletes en los marcos, tendrás una doble protección ante pérdidas de temperatura y, además, aislarás el sonido del exterior.

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  6. En el lavabo, apuesta por una cisterna de doble descarga. Cada vez que tiramos de la cadena estamos vertiendo unos 12 litros de agua, así que de esta manera reduciremos el gasto a la mitad.

  7. Si tienes un huerto urbano o muchas macetas en casa, plantéate la posibilidad de colocar un recolector para el agua de lluvia: puede ser una caja de plástico o un bidón, dependiendo del espacio del que dispongas y la cantidad de agua que necesites. Todo ese agua que se acaba perdiendo puede servirte para regar, ¡y se acumula mucha más de la que crees!

  8. Mejora la gestión de los residuos de tu casa: procura aplanar bien los bricks y las latas antes de tirarlos, separa los tapones de plástico —muchos centros los utilizan para buenas causas—. De esta manera, aprovecharás más las bolsas de basura y podrás tirar más residuos, reduciendo el consumo de plástico.

  9. Los sujetapuertas y sujetaventanas pueden ayudarte a mantener corrientes de aire natural en tu casa evitando los molestos portazos: en verano, esto puede servirte para refrescar tu hogar sin necesidad de gastar electricidad.

  10. Si vas a pintar tu casa, elige pinturas naturales que no sean tóxicas, compuestas por arcilla, cal y grasas naturales.

Además de estos 10 consejos, hay muchas más cosas que puedes hacer para conseguir que tu casa sea ambientalmente sostenible. ¿Te animas a ponerlas en marcha? ¡Difunde estos trucos y otros que se te ocurran! ¡Conviértete en la voz del planeta!

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