¿Sabes en qué consiste la ayuda familiar? Se trata del subsidio por desempleo destinado a personas con responsabilidades familiares que hayan agotado el paro. Son ayudas económicas establecidas dentro del Programa de Activación para el Empleo (PAE) con el objetivo de impulsar la reinserción laboral de personas en situación de paro de larga duración.

Según las estimaciones del Consejo de Ministros, que ha prorrogado la ayuda hasta el 15 de abril del 2018, se beneficiarán del programa más de 200.000 hombres y mujeres sin empleo y con hijos. ¡Veamos qué más ofrece!

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¿A quién se dirige?

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) analizados por El País, aunque se haya registrado un sensible aumento de los ingresos en los hogares españoles a partir de 2015, la tasa de riesgo de pobreza ha ido empeorando.

Hoy en día, la categoría más afectada por la crisis económica y el desempleo es la familia compuesta por una persona adulta con hijos e hijas a cargo, seguida por otros núcleos familiares con menores.

Este subsidio, actualmente, prevé dos situaciones:

  1. Personas que han acabado la prestación por desempleo y no tienen otras fuentes de renta.
  2. Cuando, por falta de requisitos de cotización, no se tiene acceso a la prestación por desempleo.

En ambos casos, la prestación es de 426 euros al mes y está vinculada a la condición de tener responsabilidades familiares.

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Requisitos para solicitar la ayuda familiar en España

La crisis económica, antes que a los mercados financieros, ha afectado a las economías familiares de la población. Estar en situación de desempleo no es una culpa y no debe avergonzarte.

Por eso te aconsejamos mirar hacia adelante y tender la mano a las ayudas lícitas: es el camino para abrir nuevas puertas. El acceso a los programas de protección y ayuda es un derecho y puede representar la vía más rápida hacia un futuro mejor. ¡No lo dudes!

Echa un vistazo a los requisitos generales para solicitar la ayuda familiar:

  • Encontrarse en situación de desempleo.
  • Constar en las listas del servicio de empleo de tu ciudad como demandante de empleo.
  • Aceptar los términos del compromiso de actividad para la búsqueda activa de empleo.
  • Tener responsabilidades familiares.
  • No disponer de rentas.

En la página oficial del servicio para el empleo puedes encontrar más detalles sobre la ayuda familiar en caso de no reunir los requisitos de cotización.

Paso a paso para solicitar la ayuda

Si cumples con los requisitos, tendrás que respetar algunos plazos y presentar la documentación en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Aquí puedes buscar la más cercana a tu domicilio.

Acto seguido tendrás que presentarte para poder formalizar la solicitud. También es posible tramitarla online, pero solo si posees las claves de acceso al servicio, el certificado digital o el DNI digital.

Antes de presentar la solicitud para la ayuda familiar, asegúrate de cumplir con los siguientes puntos:

  • Infórmate sobre si es necesario pedir cita para este trámite. ¡Ahorrarás tiempo!
  • Descarga el modelo para la solicitud online o pide una copia en la oficina SEPE que te corresponde.
  • Lleva contigo una copia del DNI, la documentación de tu cónyuge o los hijos e hijas a cargo (hasta los 26 años), y el libro de familia. Si tienes a cargo hijos mayores de 26 años discapacitados, tendrás que aportar el certificado de su situación de pensionista.
  • Además, deberás presentar un número de cuenta bancario a tu nombre en el que se depositará la ayuda mensualmente.
  • Tras la finalización de la prestación por desempleo o subsidio especial para trabajadores con más de 45 años, tienes un plazo de 15 días hábiles para presentar la solicitud.

Una vez aceptada la solicitud recibirás el ingreso en tu cuenta, pero recuerda que cada seis meses hay que renovarla. De lo contrario, perderás el derecho y tendrás penalizaciones al reanudar la prestación.

Algunos consejos para la búsqueda activa de empleo

El subsidio familiar representa una ayuda importante para las personas con responsabilidades familiares que no tienen otro tipo de renta. Los motivos que pueden llevarte a solicitarla son muchos, en todo caso hay que mirar el lado positivo de la situación.

Si la pérdida del trabajo ha sido el factor desencadenante de la situación en la que te encuentras, no pierdas las esperanzas y actívate. Sobre todo, es muy importante que te mantengas fuerte y con actitud positiva para transmitir seguridad a tus hijos e hijas.

Infórmate acerca de tus derechos y eventuales ayudas para mejorar tu situación y la de tu familia. En las oficinas de empleo pregunta sobre los programas de inserción laboral, cursos y formaciones profesionales gratuitas. ¡Pueden ser el punto de inicio para un nuevo camino profesional y un futuro mejor!

No olvides que también existen ayudas como las becas de comedor para niños y niñas, que pueden aliviar la situación. También busca asociaciones de voluntariado que apoyan a las familias con actividades extraescolares para menores mientras los progenitores trabajan. Pueden ser de gran ayuda y representar una importante oportunidad de crecimiento y socialización para los más pequeños.

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Ayuda familiar y garantía de los derechos fundamentales

La ayuda familiar tiene como objetivo ofrecer un apoyo económico que garantice mantener un estilo de vida digno a quien se encuentra en el paro y a los familiares que de dependan de esta persona.

Además, el programa prevé una serie de ayudas y orientación para la búsqueda de empleo: cursos, formaciones, inserción laboral… para un trabajo y una economía familiar más estables.

En este sentido, es algo más que una ayuda económica que permite evitar situaciones de pobreza: es una esperanza y un camino hacia un futuro mejor.

El derecho a una vida digna, a la alimentación, a la educación, a un puesto de trabajo y un salario apropiado es fundamental para la supervivencia.

Vivir en un entorno que ofrece muchas oportunidades no significa que estas estén correctamente distribuidas. Desafortunadamente, también en nuestro país, en las diferentes ciudades y barrios hay familias que luchan para garantizarse estos derechos básicos.

Las dificultades económicas no son y no pueden ser un tabú, sino una responsabilidad cívica. Contribuir al bienestar de todas las personas que viven en este planeta es un deber de todo ser humano. ¡No podemos olvidarlo!

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