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No hay nada mejor que conocer los distintivos que aparecen en los envases de nuestros productos para saber que lo que adquirimos es de garantía, ¿no te parece?

Como tal vez te iría bien refrescar la memoria sobre el significado y la utilidad de cada uno de estas etiquetas, en el post de hoy nos proponemos adentrarte en el a veces complicado mundo de las ecoetiquetas. ¿Le echamos un vistazo?

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Identifica algunas etiquetas ecológicas

De organismos oficiales

La etiqueta ecológica europea

flowerlogo_tcm7-3418Ecolabel, creada en 1992, reconoce a aquellos productos y servicios (excepto del sector de alimentación, bebidas y fármacos) que durante su etapa de fabricación, distribución, empleo y residuo generan menor huella sobre el entorno, y por tanto son más respetuosos que otros de su misma categoría.

La flor europea aparece asociada a una gran variedad de productos, como artículos de limpieza, prendas de vestir o muebles pero también al sector servicios, y los criterios son iguales para todos los países miembros.

La hoja verde de la UE

EU_Organic_Logo_Colour_rgbEs el sello de la Unión Europea para los alimentos ecológicos.

Indica la ausencia de organismos genéticamente modificados en agricultura e identifica a aquellos productos que han sido cultivados o criados siguiendo métodos que cuidan del medio ambiente, que garantizan el bienestar de los animales y que rechazan el uso de productos químicos tales como plaguicidas, fertilizantes o antibióticos.

La etiqueta energética europea

LED light bulb on energy efficiency chartMediante categorías que van de la A+++ a la D y los diferentes colores de cada una, señala el nivel de eficiencia energética que ofrece un nuevo electrodoméstico.

También es obligatoria en otros productos como bombillas, neumáticos nuevos, ventanas o edificios de nueva construcción, aunque en cada caso presenta sus propias características.

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De certificación privada

Certificación de pesca sostenible

Portrait_web_high-rgbLa etiqueta ecológica azul de Marine Stewardship Council (MSC) es una garantía de captura sostenible y trazabilidad de los productos pesqueros, que asegura al consumidor que no hay sobreexplotación de recursos y que el pescado y marisco de sus platos es respetuoso con el planeta.

Son entidades auditoras independientes las encargadas de evaluar que los productos del mar cumplen los estándares de pesca responsable.

¿Quieres más información sobre los productos que disponen del sello certificado MSC? Puedes obtenerla accediendo a su página web.

Productos forestales sostenibles

PEFC-PRO-GRGB-PGracias a PEFC, organización global sin ánimo de lucro, es posible ser respetuoso con los bosques del planeta y preservarlos para las próximas generaciones.

La certificación PEFC garantiza la trazabilidad de los productos procedentes de los bosques y nos indica que el origen del papel, la madera y otros productos forestales, como pueden ser el corcho o las setas que adquirimos, no proceden de una tala ilegal sino que proceden de bosques gestionados de manera sostenible según unos criterios de carácter ambiental, social y económico que permiten la conservación de la biodiversidad.

Si te interesa tener más información acerca de los productos forestales sostenibles, consulta la página www.pefc.es

Certificado AENOR de la Huella de Carbono

Logo MA CO2VERIFI COLOREn esta ocasión, la certificadora española AENOR es la encargada de su gestión.

Un tercero independiente y reconocido acredita, mediante esta certificación, la veracidad del cálculo, reducción o compensación de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al ciclo de vida de un producto o a la actividad de organizaciones, eventos o servicios.

Este sello actúa como un instrumento de transparencia que permite que el consumidor o consumidora conozca la participación que una compañía, producto o servicio tiene sobre el cambio climático.

Esta entidad de referencia, que cuenta con un aval de más de 5000 certificados y cerca de 5000 verificaciones y validaciones ambientales, dispone de otras certificaciones medioambientales como la del Sistema de Gestión Ambiental ISO 14001, que garantiza que una empresa dispone de un sistema de gestión ambiental destinado a controlar, disminuir o impedir su efecto sobre el entorno.

Conoce los 3 tipos de etiquetas ambientales

La Organización Internacional de Normalización (ISO) divide estos tipos de etiquetas en:

1. Los sellos autorizados o ecoetiquetas

Estas pertenecen al tipo I, están respaldadas por la norma ISO 14024 y cotejan entre sí productos o servicios equivalentes.

Implican que un tercero, de forma imparcial, ha certificado un producto o servicio, siguiendo para ello unas rigurosas normas ambientales fijadas con anterioridad, y le ha otorgado oficialmente el uso de la ecoetiqueta al ser el ciclo de vida de ese producto o servicio más beneficioso para el medio ambiente que otro semejante de igual rango.

2. Las autodeclaraciones ambientales

En este caso, corresponden al tipo II y se guían por la norma ISO 14021. No requieren de la certificación de un tercero ni están comprobadas por un organismo imparcial.

Así, es la propia empresa fabricante del artículo la que declara mediante algún emblema o escrito (como podrían ser las frases “papel sostenible” o “producto amigo del planeta”) que ese producto tiene alguna condición por la que destaca ambientalmente.

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Esta normativa ISO se relaciona con el círculo de Möbius, que puedes ver representado en la imagen superior. ¿Lo reconoces?

Gracias a este distintivo, el cliente sabrá que el artículo o su envase se pueden reciclar cuando aparezca un triángulo formado por tres flechas (o que incluye elementos reciclados) y sabrá cuál es el porcentaje de estos si aparece un dato numérico en el interior de esta figura.

3. Las declaraciones ambientales de producto

En este caso, integran el grupo III y siguen la norma ISO 14025. Con ellas el cliente dispondrá de información cuantificada sobre los posibles impactos que un artículo provoca sobre el medio ambiente.

Para conseguir esos datos se analiza el ciclo de vida del producto, estudiando todo el proceso que comprende desde el momento de la extracción de las materias primas hasta el final de su vida útil.

Diferencias clave entre los 3 tipos

¿Te han quedado claras las diferencias entre las etiquetas de la tipología anterior? Aunque tienen en común el hecho de ser de carácter voluntario, son las primeras y terceras las que ofrecen mayor seguridad al cliente final, al depender su criterio de una entidad fiable independiente y no de la propia compañía que fabrica el producto. Lógico, ¿no?

¡Ahora ya sabes que no solo hay productos sino también empresas que contribuyen a reducir tu huella ecológica! Fíjate en las etiquetas y no solo conseguirás que tu consumo sea aún más responsable, sino que también estarás indicando a la industria y a las marcas que quieres cuidar del medio ambiente y que esperas que ellos también se comprometan. ¿Conoces tu poder como consumidor? ¡Utilízalo para el bienestar de nuestro planeta!

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