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¿A quién no le gusta disfrutar de un jardín cuidado y frondoso? ¿Y que sea, además, saludable para la tierra y el medio ambiente?

¿Pero son necesarios químicos peligrosos y dañinos para eliminar las malas hierbas que afean el jardín? Por supuesto que no. Existen en el mercado herbicidas ecológicos que respetan el medio ambiente. Pero si quieres dar un paso más allá y preparar tu propio herbicida casero, te ensañamos cómo hacerlo.

Antes de empezar, un aviso: no todo lo que pensamos que son malas hierbas lo son en realidad. De hecho, algunas de ellas comportan ciertos beneficios. Algunas, por ejemplo, alejan a plagas de insectos; otras aportan nutrientes o incluso algunas son comestibles. Por tanto, antes de deshacerte de lo que parece una mala hierba, comprueba que no sea, en realidad, una "buena hierba". ¡Empezamos!

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malas hierbas

Las que sí son consideradas malas hierbas pueden tener efectos perniciosos más allá del meramente estético. Algunas de estas plantas, por ejemplo, atraen y acogen a plagas que pueden dañar nuestras flores y cultivos. Otras se reproducen y crecen a tal velocidad que se convierten ellas mismas en una plaga.

Una vez que has decidido acabar con las malas hierbas, elige una de estas opciones para preparar un herbicida casero. Pero recuerda que, aunque sean caseros y naturales, ¡hay que usarlos con precaución!

Con vinagre

Se recomienda este tipo de herbicida para las plantas jóvenes que no hayan conseguido una gran robustez. Solo tienes que mezclar vinagre, zumo de limón y un poco de jabón. El ácido del vinagre hará desaparecer las malas hierbas. Por tanto, cuanta más acidez tenga el vinagre que uses, más poder herbicida tendrá.

Cabe señalar que el vinagre es capaz de matar bacterias y hongos. Por tanto, tienes que intentar que este herbicida casero no llegue al suelo porque podría matar organismos beneficiosos para la tierra y para las otras plantas. ¡Recuérdalo!

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Con sal

sal

El cloruro de sodio o sal común es un herbicida que se ha utilizado desde la Antigüedad. No en vano, siglos atrás, los ejércitos que conquistaban una región echaban sal para que sus habitantes no pudieran cultivar nada. Por tanto, es recomendable echar la solución solo a las hojas, sin que caiga nada a la tierra.

Para preparar el herbicida, diluye una parte de sal en ocho de agua y añade un poco de jabón con la finalidad de que la solución se adhiera a las hojas y cumpla su función con mayor efectividad. ¡Cuéntanos el resultado!

Agua hirviendo

Tienes que llevar el agua a ebullición y echarla sobre las plantas que quieras eliminar. Desaparecerá hasta la raíz, por tanto, está indicado para malas hierbas muy persistentes. Eso sí, las raíces y plantas que estén al lado corren peligro, así que mucho ojo al utilizarlo.

Papel de periódico o cartones

La idea es tan sencilla como eficaz: tapar el sol. Si las plantas no reciben los rayos, morirán. La parte negativa es que pueden afear tu jardín durante un tiempo. Puedes colocar macetas, adornos o simplemente tierra encima para disimular el papel.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Conocías ya alguno de ellos? Esperamos que con estos métodos puedas deshacerte de las malas hierbas de tu jardín de forma respetuosa con el medio ambiente, sobre todo, si te has animado a crear un huerto ecológico en tu casa. ¿Nos lo cuentas?

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