Tiempo de lectura: 3 minutos

Cada día generamos en el mundo toneladas de residuos fruto de un consumismo excesivo y una escasa preocupación por reutilizar objetos que todavía tienen utilidad. A esa cuchara de madera, por ejemplo, que nos trae un recuerdo especial pero que ya no podemos utilizar para remover salsas, ¿crees que podríamos darle una segunda vida?

recycling

Fuente imagen: Flickr / Timothy Takemoto

Descubre lo que nuestra nevera esconde

¿Es posible enseñar a los niños y niñas el valor del reciclaje?

Es más, ¿podríamos enseñarles a los más pequeños el valor de reutilizar las cosas divirtiéndonos al mismo tiempo? Si nos lo proponemos, seguro que podemos. Incluso, si el reciclaje se nos da bien, podemos vender nuevos objetos por internet y destinar los beneficios a una causa solidaria. ¿Te gusta la idea?

Para plantear una actividad de reciclaje y que al mismo tiempo resulte divertida, la pregunta que nos vamos a hacer es: ¿cómo podemos reducir nuestro impacto en el planeta y transmitir a nuestros hijos e hijas los valores medioambientales relacionados con la reutilización de objetos que ya no nos sirven?

Cuatro ideas para construir juguetes reciclados

Cualquier excusa es buena para lanzar una aventura, un reto de reconvertir un objeto usado en otro nuevo. Solo hay que tener de imaginación para darle esa nueva vida las cosas que no queremos y transformarlas en otras que nos resulten útiles. Si, además, nos divertimos con nuestros hijos e hijas en el proceso y les enseñamos el valor de reciclar, ¿qué más podemos pedir? Aprenderán a ser respetuosos con el medioambiente mientras desarrollan su creatividad.

A continuación te ofrecemos algunas ideas para que puedas experimentar con los más pequeños y pequeñas el reciclaje de forma amena y divertida:

  1. Construye un dominó gigante con las cajas de cereales vacías

    Para forrar las cajas necesitaréis papel blanco, que también podéis reciclar de otros usos, y un rotulador negro para hacer los puntitos. Ya verás lo divertido que es desplegar el dominó gigante en el salón.

  2. Convierte las botellas de plástico vacías en un juego de bolos

    La versión sencilla del juego es dejarlas vacías para que pesen poco. Puedes construir la bola con papel de plata  del mismo que has usado para envolver los bocadillos de la merienda. Así será fácil derribar estos bolos improvisados sin riesgo de romper algo en casa. Podéis pasar la tarde pintando y decorando las botellas de diferentes colores. Cuando hayáis terminado con las decoraciones, ya estaréis listos para jugar.

  3. Fabrica maracas con recipientes de yogurt

    Sólo tenéis que llenarlos con pequeñas bolitas que se agiten en su interior. Podéis hacer experimentos con unos garbanzos, lentejas o granos de arroz y veréis los distintos sonidos que se producen. Las instrucciones no podrían ser más fáciles; rellena un recipiente con las bolitas y pega el otro encima en sentido inverso. Tras construir vuestros instrumentos, tendréis que probarlos, de modo que elegid canciones con ritmo para agitar las maracas al unísono.

  4. Inventa un tren con los tetrabriks de leche

    Cortando uno de los lados y colocando la abertura hacia arriba ya tendrás los vagones. Pide a tus hijos e hijas que los decoren con pinturas o trozos de papeles de colores pegados y utiliza los tapones para las ruedas. Únelos con un hilo y coloca los muñecos dentro. Ya podéis empezar a imaginar los lugares a los que viajaréis en este tren de los sueños.

El valor de inculcar el reciclaje a edades tempranas

¿Recuerdas cuando estabas en la primera infancia y aprendiste a montar en bici, a dibujar, a escribir cuentos, a hablar un segundo idioma o a muchas otras cosas en las que tu padre y tu madre se empeñaban en enseñarte?

Pues bien, seguro que hoy día, siendo adulto, son las cosas que mejor sabes hacer o que nunca has olvidado. ¿Cuál es a razón para ello? Sencillo: todo lo que aprendemos en la infancia queda ligado a nuestro carácter y manera de ser.

Algo similar pasa cuando enseñas a tus hijos e hijas a reciclar. Lo asimilan como un hábito de su día a día y, por tanto, lo practican de forma natural a lo largo de su vida.

Enseñar sobre el reciclaje es otra forma de educar a los y las peques. Es crear en ellos la conciencia de cuidado del planeta y el medioambiente y la responsabilidad que tienen en ese sentido como ciudadanos y ciudadanas.

¿Se te ocurren otras ideas para convertir los materiales reciclables en juguetes para tus hijos e hijas? ¡Compártelas con nosotros! Empieza a dar rienda suelta a tu imaginación y ponla en práctica con los y las peques. Después serán quienes te sorprenderán con nuevas creaciones mientras descubren el inmenso valor de divertirse con poco y crear inolvidables momentos. ¡No te imaginas lo divertido puede llegar!

lo que la nevera esconde