Siempre se dice que es vital ahorrar energía para el planeta, ¿pero por qué? ¿En qué favorece al medio ambiente? ¿Y qué medidas de ahorro energético puedes adoptar tú en tu hogar? Te contamos los beneficios de reducir tu consumo energético y te ofrecemos los recursos necesarios para empezar a hacerlo. ¡No hay más que ventajas!

El ahorro energético es una de los hábitos principales para empezar a llevar ua vida eco-friendly. ¿Quieres conocer qué más puedes hacer? Descarga de forma totalmente gratuita nuestra guía sobre trucos para llevar una vida eco-friendly y da el primer paso hacia el cambio. ¡Descubre este modo de vida!

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Beneficios de la eficiencia energética

No hay otra forma mejor de ayudar al medio ambiente que practicando un consumo responsable. Además, no solo contribuyes a cuidar tu entorno, sino que también existen numerosos beneficios de adoptar medidas de ahorro energético en casa. ¡Toma nota!

  • Al disminuir el uso de energía, reducirás el coste de tus facturas de luz, agua y gas.
  • Al reducir el consumo, disminuye el coste de producción y las grandes empresas energéticas entran en competición.
  • Contribuirás a una menor dependencia energética de otros países, especialmente en el caso del gas.
  • Se contamina menos el medio ambiente, lo que contribuye a mejorar nuestra salud.
  • Nos garantiza el abastecimiento de recursos vitales, sobre todo de agua en épocas de sequía.
  • En el caso de las energías no renovables (que aún son mayoría en nuestro país), se reduce el gasto de recursos naturales.
  • Disminuye el deterioro del planeta relacionado con la explotación de sus recursos.
  • Favorece una menor emisión de gases de efecto invernadero.

Medidas de ahorro energético que puedes adoptar en el hogar

Contribuir a la salud del medio ambiente mientras reduces el coste de tus facturas de energía en casa es sencillo. Solamente debes seguir una serie de medidas de ahorro energético. ¡Practicar un consumo responsable de agua, luz y gas está al alcance de tu mano!

      • Mejora el aislamiento de ventanas y puertas. Si no tienes la posibilidad de poner ventanas con doble cristal y marcos de PVC, asegúrate de que no entra aire por ningún resquicio y, si lo hace, sella con burletes la parte interna de los marcos.
      • En invierno, abre las persianas y cortinas cuando esté dando el sol y baja las persianas durante la noche. En verano, haz justo lo contrario; baja las persianas durante las horas de más calor y súbelas y abre las ventanas a última hora del día hasta que amanece.
      • Procura mantener una temperatura saludable en tu casa. En verano será de unos 25 grados y, en invierno, de alrededor de 20 grados.
      • No uses los radiadores, ya sean eléctricos o de gas, para secar la ropa. Es preferible que pongas las prendas mojadas en una silla cerca del radiador.
      • Cuando enciendas el aire acondicionado, cierra antes todas las ventanas.

Descarga gratis la guía

  • Al comprar electrodomésticos, fíjate en que sean de clase A o superior. Ten en cuenta que un frigorífico de clase A+++ consume un 70% menos que uno de clase media.
  • Ajusta la temperatura del frigorífico a la época del año. En verano tendrás que bajar la temperatura y, en invierno, subirla. Recuerda descongelar el congelador periódicamente.
  • No pongas en marcha la lavadora ni la secadora o el lavavajillas hasta que no estén llenos.
  • Utiliza programas cortos en la lavadora, reduce la temperatura a 30 grados y el centrifugado a no más de 800 revoluciones.
  • Según vayas cambiando las bombillas, sustitúyelas por LED. Son más caras a corto plazo, pero duran hasta 30 veces más ¡y ahorran un 80% de luz!
  • Apaga completamente los aparatos electrónicos que no estés usando, incluso esa pequeña luz roja o verde que queda cuando los tienes en stand by. Ahorrarás un 7%, ¡granito a granito se construye una montaña!
  • Revisa de vez en cuando las ofertas del mercado para elegir la compañía y el plan que más se ajuste a tu consumo y horarios y, por qué no, ¡cámbiate a una compañía que te garantice que su energía es renovable!
  • Si vas a sustituir la caldera, elige una de condensación o de baja temperatura. Conseguirás ahorrar hasta un 25%.
  • No dejes los grifos abiertos cuando no estés usando el agua. Es preferible abrirlos y cerrarlos las veces que sean necesarias.
  • No llenes la bañera para darte un baño, ¡mejor dúchate!
  • Instala un difusor en la ducha. Tendrás la sensación de que sale más cantidad y tardarás menos tiempo en ducharte. También es eficaz para el grifo del fregadero.
  • En verano, riega tus plantas por la noche, ya que por el día se evaporará rápidamente el agua.

Ya ves lo sencillo que es colaborar en la mejora de la salud del medio ambiente: trae beneficios al planeta y a tu economía doméstica. ¡No esperes más! Pon en práctica desde hoy estas medidas de ahorro energético y deja que lo note el planeta... ¡y tu bolsillo!

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