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No vivimos en un cuento, sino en un mundo en el que, a diario, se vulneran los derechos humanos. Si queremos finales felices, como en los relatos que leemos a nuestros niños y niñas, debemos trabajar de forma conjunta para acabar con las desigualdades e injusticias que afectan a la vida de personas y colectivos vulnerables. ¿Comenzamos a reescribir la historia?

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¿Qué puedes hacer para ayudar a las personas refugiadas?

Según ACNUR, más de 60 millones de personas estaban en situación de desplazamiento forzoso a finales de 2016. Hablamos de familias, de padres y madres con hijos e hijas, de parientes que se quedan atrás o amistades que no vuelven a verse. Sus vidas cotidianas eran muy similares a las de tu familia (ir a trabajar, llevar a los niños y niñas a la escuela o jugar en el parque) hasta que un día esa normalidad se trunca.

No rechacemos a las personas refugiadas. No permanezcamos indiferentes. Recuperemos valores como el respeto y el altruismo. Démosles la bienvenida y hagamos lo posible para que encuentren refugio y seguridad, y puedan retomar sus vidas. No pienses que no puedes hacer nada. ¡Cualquier acción cuenta! ¡Toma nota!

1. Apoya el trabajo de Oxfam Intermón

Tu aportación es fundamental para el éxito de los proyectos de la ONG o su respuesta ante las crisis humanitarias. Hay varias áreas donde puedes participar y colaborar, así, en el cambio social que está logrando Oxfam Intermón. Por ejemplo:

  • Convertirte en uno de sus socios o socias y realizar una aportación periódica de la cuantía que decidas.

  • Hacer una donación puntual ante una emergencia o a uno de sus programas de desarrollo.

  • Formar parte de su equipo de personal voluntario o de profesionales sobre el terreno.

  • Dejar tu legado a favor de Oxfam Intermón.

  • Ser una empresa solidaria.

Todas son maneras igualmente válidas para respaldar las iniciativas de la ONG en el ámbito humanitario o de cooperación. Las emergencias no pueden esperar. Las personas vulnerables tampoco. ¡Actúa!

2. Únete a la campaña “Juntos” de Naciones Unidas

La iniciativa “Juntos” tiene el lema “Respeto, seguridad y dignidad para todos”, y, con ella, la ONU quiere poner freno a la discriminación que sufren las personas refugiadas y migrantes. Como padre, madre o persona educadora, sabes muy bien lo importante que es que los niños y las niñas empaticen con la situación que viven otros y otras menores en el mundo. ¡Enseñémosles a ser solidarios desde la infancia!

Tu familia y tú, pero también la escuela donde estudian tus hijos e hijas o la propia empresa donde trabajas os podéis involucrar en esta iniciativa. Por ejemplo, podéis compartir la etiqueta #JoinTogether en vuestras redes sociales, educar en valores a través de los vídeos de la campaña “Juntos” o poner en marcha un evento a favor de la inclusión de las personas refugiadas.

3. Haz un voluntariado con la Agencia de la ONU para las personas refugiadas

En el comité español de ACNUR precisan de personas como tú, que de forma presencial o voluntaria quieran aportar su contribución dentro de los distintos ámbitos de trabajo de la entidad. ¡El tiempo apremia!

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4. Colabora con material de ayuda humanitaria para Siria

Algo tan básico en tu hogar como abrigar a tus hijos e hijas con una chaqueta si hace frío o enjabonarnos las manos antes de la comida se ha convertido, por los conflictos armados, en algo excepcional en algunos puntos del planeta.

Por eso la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, AAPS, ha puesto en marcha en España una red de puntos de recogida de material (mantas, ropa, productos de higiene…) para la población desplazada en Siria. Además, la ONG Sham El Jair y los Cascos Blancos trabajan en el terreno para hacer llegar este material a las personas que lo necesitan. ¡Haz tu contribución!

5. Crea iniciativas digitales

ReDI School of Digital Integration es una escuela digital donde los y las estudiantes son personas refugiadas. El objetivo es capacitar a este colectivo para que pueda acceder a nuevas oportunidades de empleo. A través de cursos que son impartidos por personas voluntarias, podrán adquirir o mejorar sus habilidades en el sector digital. ¡El conocimiento es poder!

6. Contribuye a que puedan aprender el idioma del país de acogida

¿Recuerdas cuando pudiste mantener tu primera conversación en inglés o cuando tus hijos e hijas comenzaron a hablar y entenderse en esta lengua?

Pues bien, el Goethe-Institut ofrece a la población refugiada formación interactiva para que puedan conocer el alemán. Si estás al frente de una escuela de idiomas o si eres profesional docente puedes desarrollar un proyecto similar o dar clases presenciales. Será una herramienta para ayudarles a integrarse, poder comunicarse en su vida cotidiana o en su búsqueda de empleo. ¿De qué sirve todo lo demás si no podemos comunicarnos?

7. Pon a trabajar tus neuronas

Cada persona destaca por unas habilidades y conocimientos determinados. Pregúntate cómo tus competencias o destrezas pueden ayudar a mejorar las condiciones de las personas refugiadas. ¡Existen mil opciones!

Para empezar, quizás puedas ofrecer asesoramiento sobre los derechos que les amparan, acompañarles a la hora de realizar algún trámite o guiarles por la ciudad para que conozcan algunos lugares prácticos, como el centro de salud o el ayuntamiento.

Tu experiencia como madre, padre o persona educadora puede ser un plus y ayudar a que comprendas mejor cuáles son las necesidades de las familias con hijos e hijas, para poder ofrecerles recursos que les sean útiles. ¡Este puede ser tu papel!

Y es que es el granito de arena de cada persona, cuando se ponen todos juntos, que contribuye a construir un nuevo camino. ¡Pero se necesitan manos! Porque el cambio es posible y, contigo y tu familia, está cada vez más cerca. ¡Hagámoslo una realidad!

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